El 24 de junio de 2026, dos fuertes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela.
El evento sísmico fue el más fuerte en más de un siglo, causando la muerte de más de 2000 personas, destruyendo viviendas en todo el país y dejando a más de 12 000 personas heridas y sin hogar. Más de 50 000 personas siguen desaparecidas. Rescatistas y voluntarios intentan abrirse paso entre los escombros en busca de sobrevivientes, mientras la tragedia continúa desarrollándose.
Además de los edificios, el terremoto destruyó infraestructuras críticas como las líneas eléctricas y la infraestructura de Internet, ya deteriorada, lo que dificulta aún más la gestión de la emergencia humanitaria. Además de las redes internas, se reportó la desconexión de uno de los principales cables submarinos que abastecen a Venezuela, lo que reduce aún más la resiliencia de la red.
En algunas de las zonas más afectadas, como La Guaira, las familias organizan operaciones de rescate junto con los servicios oficiales y la ayuda internacional. Sin acceso a electricidad ni conectividad, la gente recorre los edificios escribiendo en hojas de papel —pegadas a las paredes que aún permanecen en pie— los nombres de familiares que creen que están atrapados bajo los escombros.
En una situación de emergencia como esta, la conectividad puede salvar vidas. La información oficial sobre dónde encontrar alimentos y agua, las zonas seguras y los primeros auxilios es fundamental. La comunicación entre familiares puede tranquilizar a quienes saben que sus parientes están a salvo y ayudar a encontrar a los desaparecidos. Las actualizaciones en tiempo real permiten a los equipos de emergencia mapear las zonas peligrosas, organizar los suministros, coordinar los refugios y brindar asistencia médica.
Pocas horas después de los terremotos, el gobierno venezolano levantó los bloqueos de Internet que habían estado vigentes durante años. Donde la gente aún tenía acceso, esto creó un canal para compartir actualizaciones en tiempo real entre ellos y con el resto del mundo, lo que nos permite vislumbrar la urgencia de la situación. Sin embargo, todavía hay muchas zonas sin conexión.
Internet Society y nuestra comunidad siguen de cerca la situación en Venezuela y trabajan para restablecer la conectividad y apoyar las operaciones de emergencia. Nuestro socio regional Colnodo, que está trabajando para conseguir paneles solares y equipos de conectividad satelital para construir redes locales en las zonas más afectadas. Además, estamos coordinando con nuestra comunidad regional para orientar los esfuerzos hacia quienes mejor puedan aprovecharlos.
Varias organizaciones locales e internacionales están proporcionando ayuda humanitaria. El capítulo venezolano de Internet Society inició una campaña en GoFundMe para apoyar su labor sobre el terreno, que incluye asistencia técnica, despliegue de redes locales para facilitar las comunicaciones de rescate y la gestión de la distribución de recursos. Si desea colaborar, considere apoyarles directamente.
Algunas de las iniciativas con las que trabaja el capítulo son:
- Reconecta Venezuela y RedesAyuda: iniciativas para restablecer la conectividad y los servicios digitales, liderar campañas de recolección de equipos e instalar puntos de acceso Wi-Fi en las zonas afectadas. Están mapeando los puntos de conectividad y su situación actual.
- RedCLARA: una iniciativa regional que conecta instituciones académicas, de investigación y científicas en América Latina. Ha ofrecido su infraestructura de alta velocidad para servicios de telemedicina y de apoyo psicológico.
- Conexión Segura y Libre: una iniciativa local centrada en los derechos digitales, la seguridad en internet y la lucha contra el bloqueo de contenido. Han estado trabajando sobre el terreno para reunir equipos y apoyar el despliegue de redes de emergencia.
- QuipuNetworks: una iniciativa local centrada en el despliegue de redes comunitarias y de sistemas de mensajería locales. Están trabajando para proporcionar aplicaciones que faciliten la mensajería sin conexión o híbrida, compatible con la conectividad intermitente.

