Una herramienta que antes se pasaba por alto: cómo las redes comunitarias conectaron a Haití y al mundo

Una red comunitaria es mucho más que cables y enrutadores. Para una mujer que vive en Baradères, Haití, una red comunitaria le permitió realizar una videollamada y finalmente conocer a sus nietos que viven en Estados Unidos.
Para otros, las redes comunitarias les permiten asistir a la escuela, vender productos y encontrar recursos en tiempos de crisis. Nos conectan a través de ciudades, fronteras y el mundo.
“El objetivo de conectar a todos es mejorar sus vidas”, afirmó Obed Sindy, miembro de la junta directiva y expresidente del Capítulo de Haití de Internet Society. “Todos merecen tener acceso a Internet”.
Las redes comunitarias son un enfoque de conectividad hecho por la gente y para la gente. Los residentes locales las implementan y operan para satisfacer sus necesidades de comunicación únicas y brindar Internet asequible al área.
Comenzaron a aparecer hace décadas, pero su trayecto hacia el debate y la celebración general dentro del ecosistema de gobernanza de Internet tomó mucho más tiempo.

Una herramienta pasada por alto
Hace unos ocho años, la Internet Society lanzó una campaña para difundir globalmente el concepto de redes comunitarias (que ya se utilizaban en la región Asia-Pacífico).
“Recibimos mucha resistencia”, recordó Sebastián Bellagamba, nuestro vicepresidente de participación externa y comunitaria, quien solía liderar la iniciativa. “El concepto de redes comunitarias no prosperó por muchos años”.
La idea de proyectos liderados por la comunidad no encontró buena acogida entre los gobiernos, que no querían hacer excepciones a sus regulaciones, ni entre los operadores de telecomunicaciones, que tenían temores infundados de pérdidas de ganancias.
Incluso Sebastián se mostró escéptico respecto de las redes comunitarias cuando oyó hablar de ellas por primera vez, preguntándose qué diferencia podrían marcar realmente. Pero cambió de opinión cuando dejó de pensar solo en la cantidad de personas que cada una conectaría. En lugar de ello, se centró en crear un entorno propicio para que las redes comunitarias prosperaran y sirvieran a personas a las que otros proveedores no podrían prestar servicio.


No fueron solo las entidades nacionales las que presentaron barreras. En 2022, en la Conferencia Mundial de Desarrollo de las Telecomunicaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) en Kigali, Ruanda, el equipo de Internet Society estaba trabajando en un informe sobre desarrollo de las telecomunicaciones y se encontró con un desafío: el término «red comunitaria» no fue aceptado y no se les permitió usarlo.
El equipo llegó a un acuerdo y, como no podían mencionar las redes comunitarias por su nombre, utilizaron en su lugar un lenguaje alternativo como «soluciones de acceso complementarias». Y aun así fue un gran triunfo: pudieron vender la idea detrás de las redes comunitarias, incluso si el lenguaje aún no estaba del todo extendido.
Marcando la diferencia con las redes comunitarias
Nadie conoce el poder de las redes comunitarias mejor que las personas que han visto sus beneficios de primera mano, como los miembros de nuestro Capítulo de Haití, quienes las han utilizado para conectar a miles de personas y responder a las necesidades y desafíos únicos de Haití.
El capítulo se ha asociado con varias universidades, por ejemplo, para garantizar que los estudiantes puedan acceder al aprendizaje en línea y a otros recursos educativos. En Puerto Príncipe, donde se encuentran muchas universidades, hay un alto nivel de violencia de pandillas. El aprendizaje a distancia, que ya es una herramienta clave para la equidad, es aún más importante cuando muchos estudiantes no pueden asistir de manera segura a clases presenciales.


Como nación insular del Caribe, Haití también es particularmente propensa a terremotos, huracanes y otros fenómenos climáticos extremos. La conectividad resiliente es crucial en situaciones como estas para que las personas puedan acceder a la información y los recursos. El capítulo ha trabajado con la Policía Nacional y la gestión de crisis para brindar apoyo de conectividad para facilitar la comunicación en tiempos de crisis.
La realidad es que detrás de cada red comunitaria hay una historia”.
Max recordó que el capítulo ha trabajado con más de 30 actores y partes interesadas en Haití para brindar conectividad, incluidas universidades, escuelas secundarias, el Ministerio de Obras Públicas y el Ministerio de Cultura. Incluso han trabajado con la Federación Haitiana de Ajedrez para ayudar a organizar un campeonato nacional y con pequeños agricultores para que puedan acceder a información sobre precios.
Aprovechar la comunidad
El capítulo de Haití ha recorrido un largo camino y ha tenido muchos éxitos en la expansión de la conectividad. Pero para llegar a donde están ahora, han trabajado con las comunidades de Internet regionales y globales y han aprendido de ellas.
Cuando Max escuchó por primera vez acerca de las redes comunitarias, fue en una publicación de la Internet Society sobre una iniciativa en la India. “Necesitamos tener eso”, recuerda haber pensado. “Era una manera de conectar a los que no estaban conectados, y eso me pareció muy interesante”.
Después de que el Capítulo de Haití se estableció formalmente en 2018 y lanzó su propia iniciativa de redes comunitarias, el primer paso fue aprender de otras comunidades que las habían implementado con éxito.


Leer sobre algo nunca es lo mismo que verlo en persona y, con el apoyo de la Internet Society Foundation, el capítulo envió a un experto haitiano a India y Argentina para observar sus redes comunitarias locales.
Lo que aprendimos es el poder de la defensa y el poder del aprendizaje”.
El capítulo también se conecta con la comunidad más amplia a través de su fuerte participación en el ecosistema de gobernanza de Internet. El capítulo organiza la Escuela Haitiana de Gobernanza de Internet, así como el Foro de Gobernanza de Internet de Haití.
“Es muy importante para nosotros involucrar a todos los actores del ecosistema de Internet haitiano”, afirmó Max. El evento reúne a personas del mundo académico, la sociedad civil, reguladores, el sector público y más.

El panorama actual
Hoy en día, existen cientos de redes comunitarias y, en entornos donde antes no se permitía el término “red comunitaria”, se las reconoce y debate como poderosas herramientas de conectividad.
En 2025, en el Foro de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI+20) de la UIT en Ginebra, nuestro Capítulo de Haití recibió el Premio Campeón de la CMSI por su proyecto “Redes comunitarias en Haití”.
El premio reconoce los esfuerzos excepcionales del capítulo para ampliar el acceso a Internet, conectando a más de nueve mil personas en zonas rurales y remotas de Haití. Detrás de la gente en el escenario, una gran pantalla mostraba el nombre del proyecto.
“Esa fue la primera vez que vi todo el concepto de redes comunitarias en una pantalla durante una gran reunión de la UIT”, afirmó Sebastián. “Para entonces, llevábamos diez años o más defendiendo ese concepto y no podíamos usar el nombre de ‘redes comunitarias’”.
Ayuda a conectar a los desconectados
Derechos de autor de las imágenes:
© Internet Society Haiti Chapter, © ITU
