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Valores y principios

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© iStockPhoto / Internet Society

Valores centrales

La calidad de vida de las personas de todo el mundo mejora cuando pueden beneficiarse de una Internet abierta y global.

Los individuos y los responsables de la elaboración de políticas públicas y privadas deben estar bien informados ya que son la base de una sociedad de Internet abierta y global.

La clave de Internet es que su arquitectura descentralizada maximiza el poder de los usuarios individuales a la hora de elegir (o crear) y utilizar el hardware, el software y los servicios que mejor satisfacen sus necesidades. Si deseamos que Internet continúe siendo una plataforma para la innovación y la creatividad, es necesario preservar su naturaleza abierta y descentralizada.

La mejor forma de lograr una progresión firme y sostenida hacia nuestra visión es combinar las iniciativas y las actividades globales a nivel local para involucrar a las personas en las regiones donde viven.

Los estándares técnicos y los procedimientos operativos de Internet se deben desarrollar y validar mediante procesos abiertos y transparentes, con barreras mínimas para la participación o el acceso a la información.

Los beneficios sociales, políticos y económicos de Internet quedan significativamente reducidos cuando existen controles excesivamente restrictivos, gubernamentales o privados, del hardware o el software, de la infraestructura de telecomunicaciones o de los contenidos de Internet.

El uso satisfactorio y productivo de Internet depende de la capacidad de confiar en los servicios esenciales.

Principios fundamentales que guían nuestro trabajo

La capacidad de conectarse. La arquitectura de un extremo a otro (end-to-end) con control del perímetro de Internet es esencial para su utilidad como plataforma para la innovación, la creatividad y las oportunidades económicas. Para conservar esta calidad, nos opondremos al establecimiento de estándares o prácticas que harían que algunos usuarios de Internet tuviesen dificultades o les fuese imposible usar toda la gama de aplicaciones de Internet.

La capacidad de hablar. Internet es un medio masivo potente para la autoexpresión, que depende de la habilidad de sus usuarios de hablar libremente. Creemos que Internet debe apoyar medios de comunicación y colaboración privados (y cuando sea apropiado, anónimos) entre personas y grupos, y nos opondremos a cualquier restricción sobre el tipo o contenido de información intercambiada en Internet.

La capacidad de innovar. El crecimiento remarcable de Internet y la variedad ilimitada de aplicaciones de Internet provienen directamente del modelo abierto de desarrollo de estándares y conectividad de Internet. Cualquier persona, organización o compañía puede desarrollar y distribuir una nueva aplicación de Internet que pueda usar cualquiera. Reconocemos el enorme valor de esta innovación y nos oponemos a restricciones gubernamentales o no gubernamentales sobre la evolución y el uso de la tecnología de Internet.

La capacidad de compartir. La arquitectura many-to-many de Internet la convierte en una herramienta potente para compartir, educar y colaborar. Ha permitido que la comunidad global de código abierto pueda desarrollar y mejorar muchos de los componentes clave de Internet, como por ejemplo el sistema de nombres de dominio y la World Wide Web, y ha permitido hacer realidad la visión de bibliotecas digitales. Para conservar estos beneficios nos opondremos a tecnologías y legislaciones que inhiban la libertad de desarrollar y usar software de código abierto, o que limiten el bien establecido concepto de uso razonable, que es esencial para los becarios, la educación y la colaboración.

La capacidad de escoger. Regulaciones gubernamentales y el poder económico de monopolios de telecomunicación pueden retrasar o limitar el crecimiento de Internet al limitar la capacidad de los competidores para ofrecer servicios de Internet nuevos, mejores, más baratos o más innovadores. Propugnamos políticas que promuevan la competencia en telecomunicaciones, servicios de Internet, software relacionado con Internet y aplicaciones de comercio electrónico.

La capacidad de confiar. La capacidad de todos de conectar, de hablar, de innovar, de compartir y de elegir depende de la capacidad de Internet de soportar una interconexión de confianza, afianzando la seguridad, fiabilidad y estabilidad de aplicaciones y servicios cada vez más críticos y comunes.